Diecisiete años después de la caída del muro, Berlín da la bienvenida al mundo en el Mundial de fútbol 2006.
Las torres de la catedral de Colonia pueden verse a lo lejos alzándose sobre la ciudad. Con una altura de 157 metros, es el segundo edificio más alto y emblema de la ciudad.
Dortmund es el corazón de la región del Ruhr. El carbón y el acero están indisolublemente unidos a esta ciudad. Pero esta antigua zona minera se ha convertido en la última década en el centro de la tecnología del futuro.
Francfort es conocida también como "Mainhattan" por los numerosos rascacielos presentes a lo largo de la orilla del río Main, entre ellos, los rascacielos que albergan bancos y aseguradoras.
En Gelsenkirchen reina el fútbol. Pocas ciudades están tan unidas a su equipo de fútbol como lo está Gelsenkirchen con el FC Schalke 04.
Cuando pensamos en la ciudad de Hamburgo, pensamos en un gran puerto de mar. Sin embargo, Hamburgo no está en la costa, sino que se encuentra a 120 km del mar y se asienta sobre el río Elba, que desemboca en el mar del Norte.
Pensar en Hannover es pensar en sus ferias, que año tras año reciben millones de visitantes.
En Kaiserslautern el fútbol se escribe con mayúscula. De su equipo, el FC Kaiserslautern, conocido como “El diablo rojo” por el color de su camiseta, procedían cinco jugadores de la selección alemana que ganó el Mundial de 1954 en Suiza.
En el otoño de 1989, miles de ciudadanos de Leipzig se manifestaron por sus calles de forma pacífica escribiendo, así, una página en la historia.
Un ambiente de gran ciudad y un aire mediterráneo atraen cada año a numerosos turistas de todo el mundo a la capital bávara.
Un recorrido por la antigua ciudad de Nuremberg nos traslada a la Edad Media, la época más floreciente de la ciudad.
Stuttgart es el centro de la industria automovilística alemana. Pero también es conocida por sus especialidades culinarias, por ejemplo, los sublimes Spätzle y la pasta denominada Maultaschen, siempre acompañadas de un tinto Trollinger.