Fuente: Picture-Alliance / dpa
Leipzig
En el otoño de 1989, miles de ciudadanos de Leipzig se manifestaron por sus calles de forma pacífica escribiendo, así, una página en la historia. La manifestación pacífica, denominada “la manifestación de los lunes”, marchaba bajo el lema “Nosotros somos el pueblo” y luchaba por la democracia y la libertad. Y lo lograron. El día 9 de noviembre cayó el muro y un año más tarde se produjo la reunificación de Alemania.
Los héroes de las manifestaciones de los lunes
La historia de Leipzig empieza con los colonos eslavos que adoraban el árbol de tilo como a un dios. Entre los siglos VII y IX, este pueblo eslavo fundó el asentamiento de Lipzk, que significa “el lugar del tilo”. En el año 1015, la ciudad aparece mencionada por primera vez en un documento como “urbs Libzi”, en cuyos alrededores se asentaron comerciantes y artesanos. En 1165 se creó el sello de la ciudad y se instauró el derecho a organizar mercados.
La iglesia de San Nicolás, punto de salida de las manifestaciones de los lunes, fue consagrada en el año 1175 y hoy en día es la iglesia más antigua de la ciudad. Hasta el siglo XV, los artesanos y comerciantes vivieron un fuerte empuje debido al descubrimiento de plata en las montañas del Erzgebirge. En esa época se construyeron lujosos edificios como el antiguo ayuntamiento, la antigua escuela de San Nicolás, la antigua báscula y la Casa del Café, una joya del barroco.
La ciudad del comercio y de la cultura del libro
Leipzig debe también su desarrollo al libro y era conocida como “la ciudad del libro”. Hasta finales del s. XV todavía llegaban a la ciudad impresores y comerciantes de libros de fuera. Pero en 1481 ya se imprime en Leipzig el primer libro. Hasta el 1530 se imprimieron 1.300 libros y en la feria de libros de Leipzig se comerciaba con publicaciones de todas partes de Europa. Además, en 1650 se publicó aquí el primer diario del mundo.
Pero Leipzig no es sólo una ciudad importante por el comercio, sino también por ser el centro del arte y de la ciencia del país. La Universidad de Leipzig, fundada en 1409, es la más antigua de Alemania y su biblioteca alberga libros y escritos de gran valor que atraen a estudiantes de todo el mundo. Johann Wolfgang von Goethe también se sintió atraído por Leipzig, a la que llamaba “la pequeña París” y en la que estudió entre 1765 y 1768. Numerosos visitantes acuden a la ciudad para ver el Auerbachs Keller, el famoso local que aparece en una escena de Fausto.
El dominio de Johann Sebastian Bach
Además de ser conocida por la ciencia y la literatura, Leipzig es también la ciudad de la música. La renombrada Orquesta Gewandhaus tiene su sede en el edificio de la Nueva Gewandhaus, situado en la Augustusplatz. Nació siguiendo la tradición de los Grandes Conciertos, creados en 1743, y es una de las orquestas para concierto más antiguas de Alemania. El famoso músico y compositor, Johann Sebastian Bach, vivió en Leipzig entre 1723 y 1750, donde fue además director musical de la universidad, del ayuntamiento y de la iglesia de Santo Tomás. Esta iglesia alberga hoy en día el Museo de Bach y en ella tiene lugar una vez al año, el día de la Ascensión, el Festival de Bach de Leipzig.
Grandes músicos de la talla de Richard Wagner y Felix Mendelssohn Bartholdy, oriundos de Leipzig, y Robert Schumann, que también vivió en ella, han consolidado la fama de la ciudad como escenario de la música y la ópera. La casa de Mendelssohn situada en la Goldschmidtstraße 12 sigue siendo hoy muy visitada. El compositor fundó allí el primer conservatorio alemán que hoy es la Escuela Superior para la Música y el Teatro. En esta ciudad también se encuentra el Teatro de la Ópera, el segundo más antiguo de Alemania y que ha estado en funcionamiento desde el año 1693.
Fuente: REGIERUNGonline / ReinekeLeipzig es también uno de los centros económicos más activos y atractivos de Europa. Desde la caída del muro, grandes empresas han invertido allí su dinero, entre ellas, BMW y Porsche, con sus modernas plantas de producción, y la empresa de servicios de transporte urgente, DHL, que ha invertido alrededor de 300 millones de euros en el aeropuerto de la ciudad.
El parque de Auenwald es un lugar único, una gran zona verde que se extiende a lo largo de toda la ciudad. Un tercio de Leipzig está formado por zonas verdes, bosques, parques y pequeños jardines. El colorido barrio de Kneipen, en el corazón de la ciudad, es el lugar perfecto para indagar sobre su historia.
El famoso plato “Leipziger Allerlei”, cuya receta aparece por primera vez en un libro de cocina del s. XVIII, nos hará recobrar nuestra energía después de un largo paseo. A los habitantes de Leipzig les gusta beber una cerveza denominada Gose. En esta ciudad se ha escanciado cerveza desde el año 1740 y ya era apreciada por Goethe durante su estancia. La cerveza Gose puede degustarse sola o mezclada con licor de cerezas, comino o melaza.
Más informaciones
Homepage de Leipzig Information sobre la Copa Mundial de Fútbol en Leipzig (en alemán) Página web de la Copa Mundial de Fútbol sobre Leipzig Archivo de Bach, en Leipzig Feria de Leipzig Destino Alemania: Leipzig
